
Tejer redes también desde la UEx
Iniciamos el curso en la Clínica Criminológica UEx-Tres Pilares
Desde Dentro - Especial - Lunes, 28 de septiembre de 2026
Durante estas últimas semanas hemos hablado bastante de redes. Lo hicimos de forma expresa en la Carta Abierta publicada el 20 de septiembre, cuando planteábamos la necesidad de reforzar relaciones hacia fuera, con universidades, profesionales, instituciones y entidades sociales, pero también dentro de nuestra propia diócesis. En realidad, veníamos recorriendo ese camino desde antes, aunque utilizáramos otras palabras: acompañamiento, comunidad, responsabilidades compartidas o la necesidad de mantener apoyos cuando termina el tiempo de prisión y comienza una etapa que suele plantear nuevas dificultades.
El próximo 30 de septiembre tendremos una primera oportunidad de convertir esa propuesta en trabajo concreto: comenzaremos un nuevo curso de colaboración con la Clínica Criminológica de la Universidad de Extremadura.
Retomamos una experiencia iniciada el pasado año, ahora con más recorrido, nuevas líneas de trabajo y una idea más precisa de lo que este espacio puede aportar: acercar a la universidad problemas reales, someterlos a estudio y contraste y aprovechar mejor el conocimiento, el método y las capacidades que pueden confluir alrededor de cada cuestión.
Lo que venimos aprendiendo
Quienes seguís Desde Dentro o estáis interesados por Tres Pilares conocéis una preocupación que compartimos con frecuencia en estas páginas: los problemas relacionados con la ejecución penal y penitenciaria rara vez pertenecen por completo a un solo ámbito.
Una misma situación puede plantear cuestiones jurídicas, criminológicas, psicológicas, sociales, educativas, sanitarias o laborales. Puede exigir interpretar una resolución, comprender una trayectoria personal, buscar un recurso, preparar una salida, valorar una intervención o, sencillamente, saber qué profesional o entidad está en mejores condiciones para ocuparse de aquello que nosotros no podemos resolver.
Durante este último año hemos confirmado algo que parece obvio, aunque no siempre resulte fácil trasladarlo a la práctica: no necesitamos saber de todo; necesitamos trabajar mejor con quienes saben de aquello que nosotros no sabemos.
Eso obliga a conocer recursos, contrastar criterios, preguntar, pedir ayuda cuando corresponde y evitar dos tentaciones bastante frecuentes: intentar resolver desde nuestro propio espacio cuestiones que lo desbordan o trabajar en paralelo sin saber qué están haciendo otros.
Cuando hablamos de tejer redes, hablamos fundamentalmente de eso.
Volvemos a la Clínica
El próximo 30 de septiembre comenzamos un nuevo curso en la Clínica Criminológica de la Universidad de Extremadura.
Retomamos así una colaboración que el año pasado nos permitió acercar al aula cuestiones nacidas de la práctica, contrastarlas con el conocimiento académico y, al mismo tiempo, escuchar preguntas y planteamientos que también nos obligaron a revisar algunas de nuestras propias respuestas.
Este curso queremos dar un paso más.
Lo haremos bajo un nombre que resume bastante bien la propuesta: Caso Abierto.
Trabajaremos con problemas, situaciones y preguntas que merezcan detenerse en ellas. Algunas procederán de la actividad de Tres Pilares, iniciativa conjunta de la Delegación de Pastoral Penitenciaria de la diócesis de Coria-Cáceres y la Asociación Iberoamericana eScis; otras podrán surgir de profesionales, organizaciones, instituciones o personas que se acerquen a nosotros con una cuestión que pueda resultar de interés.
Habrá investigación, mentoría y divulgación. Pero esas palabras importan menos que lo que pretendemos conseguir con ellas: preguntar mejor, contrastar lo que creemos saber, buscar respuestas suficientemente fundadas y compartir aquello que pueda resultar útil fuera del aula.
La Clínica será, por tanto, uno de los lugares en los que seguiremos poniendo a prueba algo que venimos defendiendo desde hace tiempo: que el conocimiento sirve más cuando circula, se contrasta y llega allí donde puede resultar necesario.
De la Carta Abierta al trabajo concreto
Hace unos días publicábamos en Desde Dentro una Carta Abierta dirigida a nuestra comunidad diocesana. Allí insistíamos en la necesidad de mejorar las conexiones, tanto hacia fuera como dentro de nuestra propia diócesis.
No era una apelación genérica a colaborar.
Hablábamos de algo bastante más concreto: conocernos mejor para saber a quién podemos acudir cuando aparece una necesidad y qué podemos aportar nosotros cuando son otros quienes la encuentran.
La Clínica Criminológica forma parte de ese recorrido, pero no lo agota.
Durante este curso queremos seguir fortaleciendo la colaboración con el Centro Penitenciario y el CIS, avanzar en las líneas abiertas alrededor de la justicia restaurativa, trabajar con organizaciones profesionales de la Criminología, ampliar los apoyos relacionados con personas excarceladas y familias y continuar buscando recursos en ámbitos como la formación, la orientación laboral o el asesoramiento especializado.
Y queremos hacerlo sin la pretensión de que Tres Pilares tenga una respuesta para todo.
Muchas veces nuestra aportación será precisamente otra: saber quién puede responder mejor, facilitar el contacto y apartarnos cuando nuestra presencia ya no resulte necesaria.
También queremos seguir mirando hacia nuestra propia diócesis. Hay parroquias, Cáritas, delegaciones, movimientos, comunidades y personas con conocimientos, experiencia y recursos que quizá todavía conocemos poco. No necesitamos que todos hagan lo mismo ni que todos participen directamente en Pastoral Penitenciaria.
Necesitamos algo bastante más sencillo: saber que están ahí y que ellos sepan también que nosotros estamos aquí.
Una invitación abierta
Por eso, el comienzo de la Clínica no es solo una noticia sobre una actividad universitaria. Es también una invitación.
A quienes nos seguís, a quienes trabajáis en alguno de estos ámbitos y a quienes simplemente os interesan las cuestiones que vamos planteando: preguntadnos, proponed, discutid nuestras ideas y hacednos llegar las vuestras.
Si encontráis una cuestión que merece ser estudiada, planteadla.
Si conocéis un caso, debidamente tratado y dentro de los límites que correspondan, que pueda ayudarnos a comprender mejor un problema, podemos valorarlo.
Si trabajáis sobre una materia que puede aportar otra perspectiva, contádnoslo.
Si detectáis algo que estamos pasando por alto, decidlo.
No todo podrá incorporarse a la Clínica ni todo encontrará necesariamente una respuesta inmediata. Pero precisamente de eso trata Caso Abierto: de no dar por cerradas demasiado pronto preguntas que merecen más trabajo.
Y también de aprender a reconocer cuándo una cuestión debe salir de nuestro ámbito y llegar a otras manos.
Tejer redes para trabajar mejor
El recorrido de estas últimas semanas empieza así a encajar.
En Desde Dentro hemos hablado de responsabilidad y acompañamiento. Desde la Trinchera ha puesto el foco en decisiones, rutinas, motivación y prácticas concretas. La Carta Abierta planteó la necesidad de mejorar nuestras conexiones. Ahora, la Clínica Criminológica abre otro espacio para seguir trabajando en esa dirección.
No necesitamos convertir tejer redes en un lema. Necesitamos que sirva.
Para compartir una pregunta. Para contrastar una respuesta. Para localizar un recurso. Para encontrar a quien conoce mejor un problema. Para poner en contacto a personas que pueden trabajar juntas. Y también para descubrir posibilidades que hoy todavía no hemos previsto.
El 30 de septiembre empezamos.
A partir de ahí iremos contando lo que hagamos, las preguntas que aparezcan, aquello que aprendamos y también lo que tengamos que corregir.
Y queremos que quienes estáis al otro lado no seáis solamente lectores de lo que vayamos publicando.
Seguidnos. Preguntadnos. Proponed. Plantead casos y consultas. Compartid experiencias, ideas y contactos.
Cada uno desde sus posibilidades y desde aquello que conoce.
Porque una red empieza a tener sentido cuando deja de ser una declaración y comienza a servir para algo.